La sombra psicológica. © cccassinello

LA SOMBRA PSICOLÓGICA. 

Texto por: Josep Fabrega Agea | Crítico de arte y fotografía.

Decía Jung que “Todos cargamos una sombra. Y entre menos se encuentre fusionada con la vida consciente del individuo, más oscura y densa es.” Alternando los términos podríamos decir que cuanto más se encuentre fusionada con la vida inconsciente del individuo más clara y ligera es.

Cassinello en sus últimas series fotográficas evoca su sombra ligando a su concepto de la nueva fotografía de calle la expresión subconsciente de su sombra, como una representación psicológica del alma del individuo transformando la pura realidad cotidiana que le envuelve. Convierte la sombra en sueño, en expresión del ego artístico. La realidad social convertida en realidad onírica. Más allá de los tópicos de terror, de lo oculto, de lo misterioso, de lo frío, la sombra puede adquirir una cierta elegancia poética, una complementariedad de la realidad o como aporta Cassinello, una nueva realidad.

El fotógrafo proyecta su luz creativa ante una escena cotidiana cuyo protagonista es la sombra en una forma inhabitual o inesperada que interpela al espectador de la fotografía para evocar estados psicológicos del individuo: como el miedo a la perdida del alma e identidad, la adaptación al cambio evolutivo del ser humano, el sentimiento de invisibilidad del fotógrafo ó la lucha por recuperar la identidad y territorio del individuo. La oscuridad enmarcada por el artista es su riqueza, lo que hasta entonces era invisibilidad es ahora simbolismo poético.

Cassinello tiene una cita con su sombra y en esa cita la sombra revela siempre algo que interesa al espectador que le hace cuestionarse lo real y lo ficticio, lo concreto y lo simbólico. El universo y nuestra vida tienen un significado no tan claro como podamos creer, una verdad sólo comprensible en una suerte de transcripción macroscópica de lo observado y lo vivido, en un desciframiento de los objetos y de los seres. El fotógrafo desencripta lo cotidiano con libertad infantil, primitiva. En ese sentido del primitivismo recordemos que Los Dogon de Mali, creen que el ser humano existe por la unión de una sombra con su cuerpo y que la muerte no será más que la separación de ambos.

Estamos acostumbrados a la interpretación occidental de la realidad, a su interpretación desde la física de Newton, pero el arte no es física, la fotografía puede congelar el tiempo, redimensionar el espacio, nos permite volver a ser niños o a un primitivismo naif. Y es innegable que hay otro símbolo encerrado en la sombra, un símbolo central en la cultura de occidente: la ausencia de realidad, la degradación de la realidad. Quizás Cassinello nos propone si la realidad aparente no es más que una degradación de la sombra poética que nos muestra.