El momento preciso. © cccassinello.com

El momento preciso. © cccassinello

Texto por Josep Fábrega Agea. Crítico de arte y Fotografía. Barcelona. Octubre de 2021.

Multitud de fotógrafos se han preguntado en todo el mundo como se escoge el momento preciso del disparo en el acto de fotografiar.

Para Cartier-Bresson era cuando la composición geométrica cuadraba con las líneas fuerza, especialmente la proporción áurea y esta a su vez con la acción que se desarrolla. Para Capa era cuando los sentimientos afloran al rostro y especialmente en la mirada y el gesto.  Para Webb cuando el conjunto de la escena refleja un caos armónico dentro de un abanico de color y de sombras. Para Leiter o Hopper cuando se acentuaba la soledad urbana del individuo. Y podríamos seguir así en un largo etcétera de autores.

“Nada es verdad ni mentira, todo es según el color del cristal con que se mira”. Decía el escritor español Ramón de Campoamor hace ya más de un siglo. Y cada autor tiene su cristal y su color.

Si disparamos a 1/500 hemos fotografiado en una determinada centésima de esa escena, si elegimos un objetivo u otro vamos a darle una narrativa u otra a la instantánea.

Miles de círculos de 360º componen una esfera infinita en la que un solo círculo y con un determinado número de grados es elegido
como punto de vista en un instante único,
de todas las horas del día probablemente seleccionaremos la que contenga la luz que resulte más apropiada, de todos los personajes posibles que se encuentran en esa escena elegiremos solo los que consideremos más adecuados, y aún así, lo haremos en ese momento exacto. Por último determinaremos el momento certero del encuadre, donde personajes, diagonales, texturas ó colores ayudarán a resolver la composición final.

El acto fotográfico requiere un momento preciso y multifactorial que confiera a la fotografía la narrativa elegida por el fotógrafo. No hay más secreto.

Cassinello rara vez utiliza grandes angulares, este es un recurso fácil en fotografía de calle. Dramatiza extraordinariamente. ¿Por qué Cassinello renuncia a ello? Porque utiliza la compresión de planos técnica madre de la superposición y de la yuxtaposición. Las diferentes capas se funden aumentando el contraste entre objetos y personajes cotidianos fundidos en una narrativa donde objetos, personas y fondos se superponen en total complicidad.

Desde este punto de vista el momento preciso se produce cuando la superposición de capas y la comprensión refuerzan el surrealismo de su mirada convirtiendo pequeñas historias cotidianas en auténticas y personales narraciones que sobresalen de la vida normal aún siendo escenas perfectamente reales.

Por otro lado se vale de la luz mediterránea que determina un color y una definición especiales y que da diferentes calidades, desde la cremosidad del invierno, hasta los fuertes contrastes del verano o la difuminación etérea de primavera y otoño.

En resumen, Cristóbal cuadra el momento preciso en el marco general de la luz mediterránea, desde un ángulo más bien cerrado, comprimiendo las capas de la imagen de manera yuxtapuesta y en el instante en que la escena confiere un aspecto surrealista o una mirada alternativa y libre a los hechos y lugares cotidianos por los que pasamos cada día sin prestar más atención, pero que para Cassinello son el material visual para construir sus hermosos mundos paralelos.